Luisito era un niño que tenia una mania, no le gustaban las flores, las arrancaba, las rompia, las aplastaba.
Un dia jugando en el colegio con sus amigos, se rompio una pierna y se la escayolaron.Como sus papas trabajaban y no podian cuidarlo lo llevaron al campo con sus abuelos.
Sus abuelitos lo instalaron en una habitacion con una ventana muy grande que daba al campo.
El niño se aburria mucho veia todos los dias el mismo paisaje, su abuelita le trajo una plantita con una flor,Luisito dijo:"Que asco no sirven para nada",la abuela no le hizo caso y puso en la ventana la plantita.La flor, que era una margarita, llamo a las otras flores ,que eran sus amigas y les dijo:"Vamos a enseñar a este niño como somos y para que servimos"
Cada dia el campo que veia el niño se cubria de una clase de flores, siempre distintas, hermosas, con aroma o sin el.
El niño ya no se aburria, las veia nacer, crecer, abrirse, cerrarse...sus colores tan variados le encantaban.
Un dia vinieron unos amigos de sus abuelos con dos enormes perros que vieron un gato y corrieron tras el para atraparlo, chafaron todas las flores.
Luisito se puso a llorar al ver destrozado el campo que tanto le gustaba mirar.
Cuando ya curado del todo se fue a su casa y le dijo a sus padres que ahora sabia para que eran las flores y ya nunca las estropearia "Son tan bonitas que alegran la vida".
miércoles, 31 de marzo de 2010
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